sábado, 29 de mayo de 2010
Tu partida fue el final.
Increiblemente sola. Entre tanta gente mi mirada solo obsevaba con cautela el suelo. Mi trabajo quedo inconcluso con tu partida. Nunca voy a terminar aquel libro que empece a escribir. Aquella niña que murio sin siquiera empezar a vivir. Las sonrisas la mataron entre espadas y corazones, sus lagrimas apagaron el fuego. Un sin sentido de palabras que solo para mi tienen sentido, pues nadie puede decifrar de forma certera el interior de una persona. Nadie me conoce asi de bien, ni siquiera la persona que estuvo junto a mi gran parte de mi vida. Nadie da cuenta de lo que mis ojos perciben, y sin embargo ese libro sigue inconcluso. Como aquel agujero negro que describio mi amigo, en el medio de la habitacion, el libro perdio sus ojas y la habitacion perdida es su morada ahora. Sin embargo gracias por hacer que este proyecto tenga su partida, sin importar que alla llegado a su final. En mi mente queda plasmado el desenlace de la historia, y en las hojas el comienzo. No fuiste un ejemplo, pero si la inspiracion.
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